30 abril 2011

Scene number three

Vivimos para morir.
Morimos para vivir.

No hay un féretro lo suficientemente grande para poder guardarnos.
Estoy muerto.
Recientemente muerto.
Atrapado en una caja.
Aún no es demasiado tarde.
Dejame salir.
Abreme.
Aún no ha acabado esto.
Por favor, abre esto.
Aún no quiero irme.

Morimos para vivir.
Vivimos para morir.

07 abril 2011

Llamadas de extrarradio

Solo me incitan a marcharme.
Nunca a quedarme.
A veces a detenerme,
pero solo por un instante.
Quisiera coger e irme,
pero eres demasiado importante.

03 abril 2011

Respiro

Y aquí termina esta última fase. Aquí finaliza la balada. El tercer acto, sentenciado por la bajada del telón.
El público aclama nuestro último baile. El calor del foco que nos ilumina no nos impide acabar. Pareciera que fueramos a morir.
Solias mirarme y hacerme sentir lo que me hacía vivir. Solias emplear el embrujo de la palabra sucia para lograr lo que quisieras. Ahora ya quedaba claro lo que queriamos. Queriamos acabar con todo. Volarlo todo en pedazos con dinamita. Acabar este último baile y huir lejos.
Por eso te miro. Me dices que estas preparada. Mientras el último paso da por finalizado el público se abalanza en gritos y aplausos. Ya hemos acabado. Por eso solo me queda rezagarme una última vez, embestir mis alas y volar muy alto. Cogerte ya no es un peso digno de esforzarse.
Y volamos... alto, demasiado alto; donde ningún pajaro ha llegado jamás. Donde una persona jamás apreciaria nuestras figuras. Donde no distingamos moralidad de etica, ni sepamos sacar un concepto filosófico claro.
Mirarte ya no es tampoco un reto. Hablarte es la facilidad que me hace vivir ahora. Me escuchas de nuevo. Me hablas de nuevo. Podía sentir lo que siempre había esperado. Sonreir y abrazar aquella sensación fue lo más sensato. Era yo de nuevo. Al fin.

02 abril 2011

El paraiso perdido

¿Dónde se encuentra todo lo habíamos creado? Teniamos un mundo bajo nuestros pies, un lugar solo nuestro al que llamábamos Hogar. Me gustaría saber que es un sueño, y que al despertar todo eso volverá a estar donde estaba.
Nacimos siendo vírgenes. Almas impolutas y transparentes que aspiraban todo lo que veian sin comprender lo que era bueno y malo, y sin cuestionarnos lo que era blanco, negro o grisáceo. Nacimos sin ideas en la cabeza. No teníamos objetivos ni medios para realizar algo.
Eramos una masa inocua e inútil que buscaba una simple razón para llegar a evolucionar. Solo queríamos eso, nada mas.
El mundo que creamos en su dia era nuestra única razón de vida. Por ello crecimos y por ello vivimos, pero ¿Dónde se encontraba ahora? ¿Dónde se hallaba la razón de nuestras vidas?
Ya no nos quedaba nada por lo que luchar y vivir. Estabamos perdidos e inmersos en la oscuridad que solamente nos quedaba. Podriamos tender la mano al aire, buscando una mano amiga que nos guie, y simplemente quedarnos ahí, escuchando nuestros jadeos de perdida y confusión. Estabamos realmente perdidos.