09 octubre 2010

¡Adios, cordera!

Aún tenia restos de ti pegados a mi.
La lluvia me mojaba, pero solo me hacía despertar y hacerme ver que no había amor en nuestro encontronazo.
Cada paso que daba me alejaba un metro de tí.
Fuiste tan dulce e imposible como "una noche entera a tu lado".
Recuerdame por querer lo mejor para ti y no por jugar a acercarnos al Eden.
Hay mas de una maravilla en esa extraña ciudad.
Cada paso que daba me hacía recordar por que había venido.
Cada paso que daba me hacía ver por quien había venido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario