07 noviembre 2010

Descartes lo sabía

Hay tanta depravación en las personas... Un "no quiero nada" es un "no he oído nada" para ellos.
Son como los agujeros negros del universo. Absorben lo bonito, eliminan la luz. Los grandes filosofos humanistas tuvieron razón al poner al hombre como centro todo. Lo situaron en el centro de su propio mundo. Si la depravación domina al hombre, tendremos un mundo gobernado por alguien depravado, y no habrá empatía alguna ni bienestar general. 
¿Cuál es la solución a esto? ¿Una buena educación primaria quizás? ¿O la propia naturaleza humana los hace ser así?

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