20 febrero 2011

Sin menos y sin mas

Tarde o temprano llega nuestro momento. Nos creemos importantes por ser quienes somos, pero en verdad, apenas llegamos a ser alguien.
No somos mas que polvo andante. Y para entender esto, solo tenemos que compararnos con la simplicidad de un cigarrillo.
Él, como nosotros, no nace por sí solo. Necesita una ayuda o mano extraña que le haga funcionar. El fuego que él necesita es el fuego que nosotros necesitamos para empezar a vivir.
Avanza el tiempo, y avanza nuestra vida. La ceniza que se va formando son los recuerdos que dejamos atras; el enlace que nos ha hecho llegar a donde hemos llegado.
Que un viento fuerte haga que el cigarrillo se apague antes o que una lluvia lo apague son los factores externos que hacen que la vida sea más dura o peligrosa.
Y ahí vamos, moviendonos, arrasando con todo y avanzando hacia una vida mejor. Un camino circular, trazado por un aro de fuego, que va consumiendo lo que ve a su paso y solo deja atras piezas muertas de nicotina. Nuestros recuerdos.
Si los recuerdos no te gustan no es muy dificil martirizarte. Una breve sacudida y esos malos recuerdos se habrán ido para siempre.
Pero esta vida no es eterna. Nada lo es; y este anillo de fuego no es ninguna excepción. No importa lo grande y ancho que sea, ni la gran cantidad de grados que pueda tener, porque el camino ya esta trazado. Toda salida tiene su meta. Y cuando ya por fin nos vemos sin una posible salida, o cuando vemos que no hay una alternativa a elegir, es cuando nos damos cuenta de que el camino que hemos hecho no ha sido tan largo; y de que todo lo que hemos dejado atras ya no existe. Cuando este anillo llega a su meta y cuando vemos que ya todo ha acabado es cuando nos vemos pisoteados por la vida misma. Nosotros, que eramos los líderes de nuestros propios actos o los que creíamos que teniamos las riendas de la situación somos los que hemos perdido todo.
Porque solo somos eso. Un simple cigarrillo.

1 comentario:

  1. pero la sensacion relajante que te invita a consumir otro cigarro, es la que hace que no quieras dejar de fumar, que te enganches, o que el humo te lo pasen los labios de otra persona...
    hay cigarros que no se consumen nunca y algunos que se tiran antes de tiempo

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