18 mayo 2011

Aquella larga tarde

Mi habitación ya esta en penumbra. ¿Sabes cual es ese momento casi mágico que esta entre el ocaso y la noche? Esos minutos en los que no sabrias decir si es de día o de noche. Para mí resulta un poco mágico.

No tendría razón para estar mal. Creo que tengo lo necesario para estar bien. No tengo necesidad de sentirme mal. Pero es como me siento. Solo me sale llorar. 

Miro fuera de la habitación y veo las nubes que tapan el cielo. Se mueven tanto que se aprecia el movimiento. Vuelvo la vista al interior y veo a un niño llorando. Sentado en su cama. No tendría razón para estar mal. Aun así, llora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario