Recuerdo cuando éramos simples fantasmas. Nada nos pesaba y atravesábamos puertas, paredes, personas y palabras como si nada. No existía nada mas bello que el regocijo de nuestra presencia al estar juntos. Éramos el nuevo canon de belleza.
¿En qué momento me dejaste solo en este lado de la vida? ¿En qué momento adoptaste la forma humana y me abandonaste a mi suerte?
El día en el que se dio cuenta que tenía miedo a la muerte.
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