Me propuse cambiar. Probar a ser un alguien distinto. Un alguien mejor.
Cambié mi físico. Cambié mis valores. Mis posesiones. Mi personalidad. Mis miedos e inquietudes. Mis amistades. Mis gustos. Mi forma de hablar. Mis pasiones.
Cuando todo eso fue diferente y no quedó nada innato en mí, pude acercarme y tocarte.
El mundo que conocíamos ya no existía. Había volado por los aires.
Los pilares ancestrales se empezaban a levantar. Empezaba a preparar mi terreno.
Sé que aun queda un largo camino por recorrer.
Por eso me lo tomo con calma.
¿Y cuándo te diste cuenta que nuestra esencia se mantiene inalterable? Beijinhos.
ResponderEliminarel día que conocí a la persona que me enseñó que alterable no conoce prefijos.
ResponderEliminar