No existe mayor placer que el sentir tu abrazo árido en medio de esta tormenta boreal.
Atrévete a callar esta suave fragancia.
Me colé por la puerta de atrás sin ser visto por S.P.
Un pecado mayor que morder cualquier manzana. Aprovechemos estos últimos momentos. Este sitio al que hemos llegado no nos pertenece, pues ya somos pecadores.
Cada vez que leo algo tuyo me encanta, es genial.
ResponderEliminarUn abrazo,
Nacho : )
Grr te odio y eso para mi es bueno :)
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