Lejos de todo,
con mirada de sorprendido
me miras y finges estar perdido.
Tu consumación
no fue algo para contar.
Se trataba de mi consumición
y no un juego de matar.
Ardientes deseos
de destrucción circulaban
entre tu cuello y mis dedos.
Si este momento se esperaba,
observa mis trofeos
y no digas que pensabas lo que pasaba.
Te miro y me miras,
el fuego me abraza.
Ya no existen las mentiras,
y esta equilibrada mi balanza.
Ni corras ni temas,
pues ya no siento verguenza.
Mi fin
es tu fin.
Mi derrota
es tu derrota.
Volar sin alas no funciona
si ya nada evoluciona.
El fuego nos ha alcanzado,
y esto será mi balazo.
Mi sentencia ha llegado.
Nuestra sentencia ha acabado.
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