Si utilizaras la cabeza mejor sabrías que este mensaje va dirigido a ti, pero lo ignoraremos.
Fuiste un claro intermedio de día y asumiste derechos como tocar lo que yo toco, sin pensar lo consecuente. Había un pedestal en tus pies. Pero el pedestal ni resulto ser alto ni era del material que parecía.
Sobran las palabras que haya que decir, por eso me despido de esta etapa. Corte los hilos que me retenían, pero tranquilo, solo tú eras la marioneta.
No te sientas nombrado, ni dolido, todo lo que no se quiere suele juntarse. Es solo ley de vida.
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